Category Archives: Cabories

Articles d’opinió sobre temes d’actualitat

Diario veraniego

Estàndard

El pasado verano me despedí de las mini-vacaciones que hacemos desde que mi madre y el señor Alzheimer viven con nosotros. Cada año el deterioro cognitivo y físico avanzan con más rapidez. La medicación ya no frena el avance de los daños colaterales: perdida de memoria inmediata, recuerdos del pasado que desaparecen, seres queridos que ya no puede recordar ni reconocer en las fotografías familiares, preguntas obsesivas por temas como por ejemplo, preguntar la hora cada dos minutos después de haber consultado su reloj, para confirmar que sigue funcionando y sigue marcando la hora correcta. Si a esto se le añade la falta de control ocasional, de algunas funciones metabólicas, la cosa se hace bastante engorrosa y ya tenemos todos los ingredientes para no animarte ni ilusionarte por salir de la “zona comoda”. Con este panorama por delante pensamos que ya no podríamos salir de nuestro encierro casero.

¿Que podíamos hacer? Coger el mismo apartamento en Calafell? Imposible, después del “incidente” en la piscina del ultimo verano. ¿Un hotel? demasiado barullo de gente, los tres en la misma habitación, problemas con las comidas de fritanga y rancho cuartelario. Totalmente inapropiado. ¿Coger un apartamento sin piscina, con la única opción de bajar a la playa? Tampoco podíamos por los problemas de movilidad de mi madre. ¿Que nos quedaba? I alguien dijo: ¿y si cogemos un bungalow en el camping de Santa Susana? Yo al principio creí que se trataba de una broma, pero poco a poco fuimos analizando los pros y los contras. ¿Un bungalow para nosotros tres con dos habitaciones individuales? Bien! ¿Con piscina? Bien!  Siempre podríamos bañarnos por turnos. Recordaba que la playa no era una maravilla, ya que estaba formada por pequeñas calas con rocas y poca arena, y muy mal camino para acceder, pero siempre podríamos dar un remojon a los pies de la abuela en la playa larga fuera del camping. Y al camping que nos vamos.

Read the rest of this entry

Anuncis

Malait 2016

Estàndard

Cada any hem de restar persones, personetes i personatges que fan el transit.  Però aquest any 2016 ha estat  un any maleït, un any especialment generós i aferrissat en el món de la música.

Primer va ser el David Bowie el “Duc Blanc”  que ens va deixar nomes començar l’any. Vaig començar a seguir la seva trajectòria musical a partir de la pel·lícula  Feliz Navidad Mr. Lawrence (1983) protagonitzada per ell i Ryuichi Sakamoto, compositor japonès i autor de la banda sonora de la pel·lícula.  Em va atreure la seva capacitat camaleònica, potser més que la seva música, encara que de cada autor em quedo amb una part molt petita e insignificant de la seva obra, la que m’agrada personalment a mi i em transmet quelcom. Més tard vaig seguir la seva curta filmografia amb el film Dentro del Laberinto. I seguin la pauta van deixar-nos  Frank Sinatra, Prince, un George Michael i el meu estimat Leonard Cohen.

En cinema Chus Lampreave, Emma Cohen, Genne Wilder, Debbie Reynolds, víctima d’una embòlia mentre feia els preparatius per l’enterrament de la seva filla Carrie Fisher, la inoblidable Princesa Leia de La Guerra de las Galàxies, morta el dia abans, en política Fidel Castro, l’escriptor Umberto Eco…, I en aquest moment no em ve al cap ningú més. Soc conscient que m’he deixat molts més per nombrar, però com va dir el filòsof roma Marco Tulio Cicerón   “La vida de los muertos queda alojada en la memoria de los vivos”.

La platja democratitzadora

Estàndard

parasolCada estiu tinc mes complexe d’anar a la platja. Tinc una edat, las carns cedeixen sense que ningú ni res, pugui aturar la força de la gravetat terraquea. Després dels llargs mesos d’hivern d’anar amb les cames enfundades en pantalons, descobreixo que tinc més varius que l’any passat, que són més gruixudes i que les meves cames i els meus turmells estan agafant un lleuger color violeta amb l’invasió d’aranyetes varicoses que van tenyint la meva pell.

Tot i això agafem un apartament a la platja per quinze dies. I vet aquí que gaudeixo d’allò mes passejant platja amunt i platja avall. Ara m’ajupo a collir una pedra blanca com un glop de llet, mes endavant m’ajupo a collir una blanca però amb unes vetes marrons i aixi vaig fent camí. Miro i observo a la gent i tots els complexos, manies i romansos desapareixen.

Els cossos que es despullen sense cap pudor a la platja son multicolors i multiformes. Un cop s’han tret els teixits que les cobreixen es transformen en pells anònimes. Ara son elles mateixes sense cap disfressa. Per el to de la pell saps qui acaba d’arribar de vacances i qui porta ja unes setmanes gaudint del temps d’oci estiuenc. Asseguda sota el parasol veig passar a la gent. Dones amb bikini, banyador o top les. Dones joves, grans, velles i menudes. Dones amb els pits a l’aire. Pits joves i turgents, pits que han criat i han perdut la seva massa sebacea i es mostren desafiants al temps que els envaeix. Ho mateix podem dir de les panxes llises, terses, brunes de las noies joves i de les que marques una pell flonja, unes estries, unes plecs que bateguen al ritme del pas que porta la dona caminadora. Cames llargues i esveltes, cames curtes i gruixudes. Amb cel·lulitis o sense. I miro a aquestes dones caminar platja amunt i platja avall o tombades a les hamaques o tovalloles i em trec el capell.

La platja ens fa a tots iguals, la platja ens democratitza.

Rosa C.L.

(agost 2016)

 

JUGUEM AMB LES PARAULES

Estàndard

baldufaPaper jugar, nens, llapis
Els nens van obrir el calaix per agafar un full i un llapis . Nomes tocar la punta de grafit la superficiedel del paper va començar una dança estrambótica que nomes va finalitzar en el moment que va apareixer dibuixada una baldufa. Ara ja podien baixar al carrer a jugar.

 

molinodevientoPapel, jugar, niños, lápiz
Los niños aburridos observan a la gente que va de ningún sitio a ninguna parte. Una hoja de papel se desliza delante de sus ojos con la danza del aire. Un lápiz se desliza por la pendiente de la calle rodando, rodando. Un molinillo acaba de nacer y ahora ya pueden empezar a jugar.

 

girafaGirafa, trompeta i patata

L’orquestra “Salvatge Selvàtica” tenia una trompetista que era un fenomen. La girafa “Taca” era la vedette i quan tocava la trompeta totes les bestioles de la selva callaven i quedaven embadalides. Només un cop no va poder lluir el seu talent, quan per equivocació es va atragantar al engolir una patata vella i arrogada que va confondre amb una trufa.

pocima 1Xarop, caixa, martell
M’he aixefat el dit amb el martell. Deixo el xarop fastigos per cops dins la seva caixa. Potser un altre dia. El quadre tindrà que esperar.

el apartamentoCoche, antena, trepa
Entre sus compañeros era conocido como “el trepa”. Aquel dia se quedo más tarde para para fotocopiar un libro que le habían prestado. Al salir alguien le había robado el coche, dejando tirada en medio de la calle la antena , con la que habían forzado la puerta para robarle la radio del coche.

yogi-bear-3Ovelles, cova, pluja

Les ovelles van buscar aixopluc dins de la cova fins que amaines la pluja. Ho que elles no podien imaginar es que l’os Yogui i el seu amic Bubu estaven esmulant les dents despres de la llarga hivernació.

 

 

 

Carta de una cuidadora

Estàndard
soledadMi querido Diario, 
No puedo más. Estoy agotada. Soy la pequeña de cinco hermanas y la única que, cuando en su día mi madre fue diagnosticada de Alzheimer, asumió su cuidado a tiempo completo. Yo antes tenía una vida, ¿sabes? Mis aventuras, mi grupo de amigos, vivienda propia (de alquiler) y un pequeño negocio que me daba lo suficiente como para poder vivir con sencillez pero sin preocupaciones. Lo que se dice una vida corriente. Algo aburrida, quizá. Pero era mi vida. Mi vida, mi tiempo, eran míos. Y ahora, no sé qué ha sido de ellos. Intento no quejarme. Aunque en estas últimas semanas lo hago bastante. Me ahogo. Me asfixio. Estoy de mal humor. Y me irrito con facilidad. Supongo que estoy quemada, cansada, sin aliento. Pero, ¿qué otra solución tengo aparte de seguir cuidando de ella? El dinero no da para mucho más que vivir. Vivimos de sus pequeños ahorros, de los pocos que yo tengo -que cada vez son menos-, y de su jubilación y pensión de viudedad. De eso no me quejo. Aunque no pueda pagar a alguien para que esté con nosotras todo el día. Otros lo pasan peor que yo. Estoy convencida. No quiero parecer una desagradecida con lo que la vida me ha dado. De lo que me quejo es de lo sola que estoy, de lo sola que me encuentro. No quiero ingresar a mi madre en una residencia pública o meterla en un centro de día. No deseo verla en ninguno de ellos. No es que no crea que necesito ayuda para cuidar mejor. Es que la ayuda que pido no se me ofrece.

Read the rest of this entry

San Cucufato: dedicado a Javier Krahe

Estàndard

Me contaba mi suegra -a pesar de ser suegra y nuera nos llevábamos muy bien-  tradiciones i costumbres de la huerta murciana. Cuentos de viejas, dirán algunos, pero a mi estas historias que se cuentas en los pueblos y que no están escritas me enamoran.

Como iba diciendo una de las historias que me contaba estaba relacionada con la superstición.  Ella era una mujer muy católica-cristiana-practicante. Iba a misa todos los domingos y si veía que no podría asistir al oficio iba un día o dos antes. Con este curriculum de vida que tenia, me asombraba siempre con sus artes de hechicera.

La que mejor recuerdo es la de San Cucufato. Cuando pierdes algún objeto de valor en tu casa, o no aparece un documento o la cartera o las llaves…,  y aunque lo remuevas todo de arriba abajo, parece que la tierra se lo ha tragado. Finalmente acabas convencida de que lo has perdido y es entonces cuando entra en acción San Cucufato.

Se coge un pañuelo por uno de sus extremos y se le hace un nudo muy fuerte y mientras vas ejecutando esta acción vas recitando el sortilegio:

San Cucufato, San Cucufato

los cojones te ato

sino me lo devuelves

no te los desato.

Te olvidas del pañuelo en cualquier rincón de la casa y al cabo de un momento el objeto deseado, aparece donde tu creías que lo habías dejado y que mil veces has mirado sin verlo. Si esto sucede tienes que volver a desatar el nudo, cosa nada fácil, ya que has apretado con todas tus fuerzas, debido al cabreo que llevas encima y debido a que encuentras bastante imbécil dicha ceremonia, que lo creas o no funciona. No se te olvide desatar el pañuelo, porque de lo contrario la próxima vez no funciona  ya que San Cucufato sigue con los cojones atados.